Cuaderno de campo,
para tu finca de plátanos.
Un corte en una finca, una compra de abono en otra y un precio del kilo que cambia. Si cada apunte queda suelto, después cuesta reconstruir lo que pasó. Un cuaderno de gestión reúne esos datos por plantación y fecha, para consultarlos cuando hacen falta.
Esta guía está pensada para el trabajo diario en las fincas de plátanos de Canarias, España. Explica cómo organizar los registros con Abonalia. Es un cuaderno de gestión: no presenta trámites oficiales ni sustituye los registros que te soliciten.
Cada corte,
en su finca y en su fecha.
Antes de guardar, comprueba la plantación elegida. Después anota la fecha del corte, los kilos y el precio en euros por kilo. La fecha debe corresponder al trabajo realizado, aunque estés rellenando el cuaderno al día siguiente. Los racimos son opcionales: apúntalos si los has contado.
Conserva el precio que corresponde a ese corte. Un precio orientativo ayuda a empezar, pero no reemplaza el que realmente te pagan. Separar kilos y precio permite consultar la producción y los ingresos brutos de cada plantación sin mezclar fincas.
La superficie también merece una revisión. Si cuentas en celemines, consulta cuánto mide un celemín en cada isla canaria: no es una unidad igual en todo el archipiélago. Usar la medida de otra isla cambia la lectura por superficie.
El gasto de abono,
con algo más que el importe.
Selecciona la plantación y registra el concepto, el importe en euros y la fecha del gasto. Un concepto concreto, como abonado de fondo o compra de fertilizante, será más útil al revisar el historial que una nota que solo diga «abono».
Puedes añadir el producto, la cantidad y su unidad. La fecha de aplicación es opcional: indícala solo si ya has aplicado toda esa cantidad. Comprar un saco y echarlo en la finca son hechos distintos; si todavía no lo has aplicado, deja esa fecha vacía.
Para relacionar esos gastos con tus ingresos, prueba la calculadora de presupuesto de abonado por celemines. Estima euros destinados al abono, no una dosis de fertilizante. Los ingresos brutos menos el abono tampoco son el beneficio: quedan los demás gastos de la finca.
Un historial que puedas
revisar y corregir.
El ciclo de la mata aporta contexto a los cortes. Revisa la fase, la paritura y la fecha de corte prevista cuando dispongas de ellas. Una previsión es una referencia para organizar el trabajo; conviene distinguirla de la fecha del corte real.
Vuelve al historial para comprobar los apuntes. Si un dato está mal, corrige el registro que ya existe. Añadir otro corte para compensarlo hace más difícil entender los kilos y los ingresos. Lo mismo ocurre con un gasto repetido o asociado a otra plantación.
Empieza por una finca y mantén los registros al día antes de incorporar el resto. Puedes ver cómo organiza Abonalia los cortes, el abonado y el historial para seguir ese recorrido en la aplicación.
Del apunte en la finca
a la conversación con tu técnico.
Antes de ir a una zona sin cobertura, abre la pantalla Apuntar con conexión en el móvil que vas a llevar. Así queda preparada con tus plantaciones. Sin red puedes registrar cortes y gastos de abono: quedan pendientes y se envían al recuperar la conexión. Revisa su estado antes de cerrar sesión; el resto de las pantallas necesita cobertura.
Con los apuntes revisados, puedes descargar el Excel o preparar el informe para tu técnico. Un historial por finca, con fechas, kilos, precios y gastos identificables, permite explicar lo ocurrido sin reconstruirlo de memoria. Comprueba qué registros incluyes antes de compartirlos.
Consulta los planes de Abonalia y sus límites de fincas y analíticas si quieres pasar de la guía a tu propio cuaderno.
Empieza por tu finca.
Sigue con las cuentas claras.
Añade tu finca, anota un corte y consulta tu primer presupuesto de abonado. Paso a paso, a tu ritmo.
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